Los restos
de un satélite científico no operativo de la NASA caerán previsiblemente sobre la Tierra este viernes, aunque
los científicos no pueden predecir exactamente en qué lugar del planeta, según
reconocen responsables de la agencia espacial estadounidense.
El satélite de investigación de la atmósfera superior, o UARS, pesa 6,5
toneladas y fue puesto en órbita durante una misión de un transbordador
espacial en 1991. Ha
funcionado 14 años, recogiendo mediciones de ozono y otras sustancias de la
atmósfera. Desde que completó su misión en el 2005, el UARS ha ido perdiendo
altura, atraído por la gravedad terrestre.