Un pastor
evangélico y decenas de sus seguidores permanecerán en el templo donde están
encerrados voluntariamente desde hace tres semanas "hasta que Dios nos lo
indique", dijo hoy a EFE William Herrera, hijo del predicador.
Herrera,
hijo de Braulio Herrera, un clérigo de la Iglesia Evangélica
Asamblea de Dios, que al parecer tuvo problemas con la jerarquía de su
confesión, manifestó que su actitud "sólo es un retiro que tenemos todos
los años, a veces más de una vez al año".
"Esta
vez lo hemos extendido y la situación se ha dado porque algunos individuos nos
han querido atacar malintencionadamente", añadió en una entrevista
telefónica con EFE.
La policía mantiene
acordonada la zona donde se encuentra el templo en la calle Infanta, en el
centro de La Habana,
desde el pasado viernes, aunque ha dejado acceder a vecinos del lugar pero no a
la prensa.